¿Practicar deporte en verano? Sí

Con la llegada del verano y la subida de las temperaturas disminuyen las ganas de volver a nuestra rutina de deporte, la pereza se apodera de nosotros y la idea de entrenar se vuelve lejana. Pero, ¡ni una excusa más! Siempre que empezamos a hacer ejercicio o a practicar algún deporte, cuesta. El trabajo, las obligaciones, los compromisos… y, la temporada estival, no acompaña. La clave para alcanzar cualquier objetivo es ser constante y no tirar la toalla, para el deporte, igual.

Sabemos que es fácil decirlo, pero debemos mantenernos firmes en el camino. Los dos grandes inconvenientes son la falta de tiempo y de ganas. Alex García, director de nuestro centro de entrenamiento, y Charles Orrico, nutricionista y asesor de Fit Club, nos dan las claves para dejar atrás la pereza y reunir la energía necesaria para mantener un alto rendimiento ahora que las temperaturas son altas y la vagancia corre más que nunca por nuestras venas. ¡Toma nota!

  • Lo principal es plantearte un objetivo. Gracias a la ayuda de un entrenador personal puedes confeccionar una adecuada tabla y ejecutar un seguimiento para analizar todos los progresos físicos. Tu entrenador será tu aliciente y te motivará para que no abandones tus entrenamientos.

 

  • Prepara tu agenda y reserva tiempo para entrenar con frecuencia. Aunque cada persona lleva una rutina diferente debido a que intervienen muchos factores, tales como el trabajo, los hábitos de alimentación o el descanso, hay que encontrar el momento del día y entrenar a la hora que mejor se adapte a cada uno. Es por ello que no siempre debemos entrenar a la misma hora que el resto, sino que es importante dar con la franja adecuada a nuestro estilo de vida.

 

  • Cambia de rutina periódicamente. Es muy importante la aclaración “periódicamente” para que el cuerpo siga avanzando hacia ese objetivo marcado por el entrenador porque, de lo contrario, el cuerpo corre el riesgo de estancarse y no avanzar. Debemos mantener al cuerpo estimulado.

 

  • Entrena al aire libre, en el campo o en la playa, disfrutando de la costa mientras se juega al fútbol o a las palas o del mar haciendo surf, pádel surf o windsurf. Además, no debemos olvidar que el senderismo es un estímulo visual que activa las ganas de realizar deporte. Practicar deporte en exteriores no tiene por qué dejar de lado tus entrenamientos en gimnasio. Son totalmente compatibles y necesarios. Ahora, aprovecha el buen tiempo y los beneficios que aporta ese entreno: quemarás más calorías, respirarás aire puro, mejorarás la densidad ósea y segregarás más endorfinas.

 

  • Alimentarse de forma equilibrada con una alimentación lo más completa y variada posible. Debemos evitar una alta ingesta de azúcares refinados y las grasas poco saludables. Realiza cinco comidas diarias y elige alimentos que aporten calorías ricas en nutrientes. La fruta, la verdura, los vegetales, los granos enteros y los cereales, entre otros. Complementa tu alimentación con una buena hidratación a diario y más en periodos de calor como es el verano.

 

  • ¿Te encuentras sin energía? Consume estimulantes naturales como café, mate, té y cacao. La cafeína se absorbe rápidamente tras su consumo y proporcionará la energía suficiente para mejorar la calidad del entrenamiento.

 

  • Entrena una vez transcurridas 1h/2h tras la última comida, de esta manera aseguramos una correcta digestión, evitando sentirnos fatigados o inflamados durante el entrenamiento. Así, rendiremos más y los resultados se verán antes.

 

  • Y, por último, escucha a tu cuerpo. El verano trae consigo más excesos que otra temporada del año. No te obsesiones, realiza deporte de manera gradual. Y recuerda: el equilibrio es la clave del éxito.
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